El murmullo del viento
decía que no;
bajo los álamos
al ocaso del amor.
Luego se derrumbó;
como el otoño catastrófico.
la imposibilidad del tiempo
la indisposición del corazón.
Las palabras fluyeron
y golpearon,
como rayo contra el
suelo.
Todo gris, todo oscuro.
Mas no llores, que no estás
para eso.
Y aunque la gota ruede y se deshaga
mi abnegada incertidumbre
declinará por la pendiente.
Y en el abismo de los labios
y en la cima del abrazo
sabrás que no quise
decía que no;
bajo los álamos
al ocaso del amor.
Luego se derrumbó;
como el otoño catastrófico.
la imposibilidad del tiempo
la indisposición del corazón.
Las palabras fluyeron
y golpearon,
como rayo contra el
suelo.
Todo gris, todo oscuro.
Mas no llores, que no estás
para eso.
Y aunque la gota ruede y se deshaga
mi abnegada incertidumbre
declinará por la pendiente.
Y en el abismo de los labios
y en la cima del abrazo
sabrás que no quise
hacerte daño.