lunes, 9 de marzo de 2009

Un gusto



Con el viento viniste tú
con la hojarasca, y el halito del sol.
otra vez tú. Tan fresca,
naturalmente hermosa, intacta.

Mis manos sudaron, al ritmo de mis nervios;
¿Qué decirte?: todo, nada, risas.
Viste, vi . Reímos, sólo eso.

Las palabras se negaron
a navegar entre nosotros.
Pláticas sin sentido,
luego incomodidad acompañada;
voces extraviadas.

Que gusto saber de ti
y de tus ojos, de esos labios prohibidos
del arrullo de tus caderas.
De los nervios de tu silencio.

martes, 24 de febrero de 2009

El abismo de tus labios

El murmullo del viento
decía que no;
bajo los álamos
al ocaso del amor.

Luego se derrumbó;
como el otoño catastrófico.
la imposibilidad del tiempo
la indisposición del corazón.

Las palabras fluyeron
y golpearon,
como rayo contra el
suelo.
Todo gris, todo oscuro.

Mas no llores, que no estás
para eso.
Y aunque la gota ruede y se deshaga
mi abnegada incertidumbre
declinará por la pendiente.

Y en el abismo de los labios
y en la cima del abrazo
sabrás que no quise
hacerte daño.

jueves, 12 de febrero de 2009

Palabras del viento

Hoy
tengo miedo de salir
de casa
y mirarte
a los ojos.

Y miedo a
la distancia.

De acercarme
y que te esfumes,
o peor aún
que sigas ahí.

Y del silencio que
sería si te beso;
y de tus palabras
imposibles si me abstengo.

Pero también
me aterra olvidarte
y dejarte
en mis sueños.

Y abandonarte
para siempre,
en ningún intento
de amor.

¿Cobarde? Quizá.

Sólo calla;
y deja que el viento
te diga todo.
Que diga que me atrapas.

Que compare la
simpleza de tu rostro con
la inocencia del agua.
Deja que un remolinito
de viento te
bese la mejilla.
Deja que el viento
diga que me gustas.