lunes, 19 de mayo de 2008

El Eclipse



Caminaba rumbo a la plaza central en una tarde noche de octubre, y lo hacía por la avenida más concurrida de la ciudad. La luna se erguía por sobre los edificios, rascacielos y monumentos; toda blanca, toda conejo, toda queso.
La congestión de gente me aturdía tanto que tuve ganas de correr, de huir… pero para mi desgracia todos ellos iban en la misma dirección que yo. Trate de evadir el mar de gente, de rostros y rodee por Urbina hasta llegar a Velazco y ahí me vi más solo y camine a paso normal.
Aunque había caminado una distancia mayor, estaba ya tranquilo caminando por la Gran Plaza Central con olor a café, a té y a tabaco. Un ambiente adecuado para la tarde lunar majestuosa.
Mientras me embriagaba con los aromas, seguí dando pasos escuchando la musiquita de los cafés a lo lejos. Y cuando avanzaba observe una hilera de artefactos oblicuos en 120º, estos objetos eran ajenos al ambiente clásico de la plaza y destacaban por su extraña forma: de los arboles, los viejos cilindreros y los vendedores ambulantes.
Por esas fechas se aparecían en las plazas y parques; eran telescopios. Y precisamente hoy estaban repletos, las grandes filas de personas esperaban su turno para observar. Yo estuve a punto de viciarme igual que los otros, pero no lo hice, decidí contemplar aquello sentado desde una piedra que estaba bajo los portales de un edificio colonial, ese que ahora es una zapatería.
De pronto un niño que iba de la mano de su padre, quien miraba y prolongaba su vista hasta la luna, eso creo. Intentó tocar el telescopio de dos o tres mil pesos y sin siquiera hacerlo el trípode se cayó haciendo q todos a su alrededor desviaran su atención.
Había roto una serie de lentes y los fragmentos del cristal circundaban al niño; me alegre y aunque el niño inicialmente se asusto, después me miro con cara de demonio. El tripie no cayó por casualidad en realidad fue una respuesta.
La gente se atiborraba en los telescopios por morbo, si por lujuria porque en esa ya noche de octubre; la luna toda enorme se fundiría y entregaría su resplandor blanco al sol. Así es danzarían juntos por un rato y pasado el acto de pasión, la gente aplaudirá y entregará una moneda al del telescopio.
Que asco, por eso yo decidí mirar desde la roca el aro de luz del eclipse total de las 8:37, es por eso que la respuesta rompió el objeto. ¿Qué repuesta? No lo sé, pero sé que fue por la inmundicia de los corrompidos que hiere profundo en la intimidad de los colosos siderales.
Me levante luego de reflexionar un poco y me retire de vuelta a casa, observando la plaza en que aplaudía el morbo. Y conforme me retiraba, me alcanzaban desde atrás los aromas que vorazmente absorbían a los de tabaco, té y café, eran de podredumbre.

El Sueño de Monterroso


Hoy paso algo curioso,no se como fue pero cuando desperte me acorde mucho de una amiga y compañera y al mismo tiempo lo hice de una composicion que lei hace tiempo y que aunque es simple y parece absurda no lo es. con saludos y cariño, para GORE :p


El dinosaurio- Augusto Monterroso


Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí

lunes, 5 de mayo de 2008

Benedetto del cielo para el mundo


Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia

Nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Uruguay.En 1945 se integró al equipo de redacción del semanario Marcha, donde permaneció hasta 1974, En 1948 dirige la revista literaria Marginalia. Publica el volumen de ensayos Peripecia y novela.

Publica Crónica del 71, compuesto de editoriales políticos publicados en el semanario Marcha en su mayoría, un poema inédito y tres discursos pronunciados durante la campaña del Frente Amplio También publica Los poemas comunicantes, con entrevistas a diversos poetas latinoamericanos. Su obra cumbre La Tregua sin embargo toda su obra es genial y merece ser leida. Ha publicado mas de 40 libros y ha sido traducido a 20 idiomas. Posee un estilo literario caracteristico rioplatense que a mediados del siglo XX dio buenos textos.

Soledades

(De "Poemas de Otros")


Ellos tienen razón
esa felicidad al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
seria semejante a nuestra breve
presoledad

Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

Ya se que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo
Sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan
y en es sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo

Los datos objetivos son como sigue

Hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

Claro que la soledad no viene sola
si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se vera un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad
Conforme
pero
que vendrá después
de la soledad

A veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estas vos

Aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después
de la soledad.